miércoles, 6 de junio de 2007

De princesa a Cenicienta



Con buena conducta, los días de Paris Hilton en la cárcel


Ya van cuatro días desde que Paris Hilton pasó de princesa a Cenicienta.

El domingo, a la noche, la chica multimillonaria salió de una fiesta hollywoodense, en la que se entregaban los premios MTV a películas, con lindo strapless negro, maquillada por profesionales, con su madre, y en limusina con chofer, directo a... la cárcel de mujeres de Lynwood, en una zona industrial de Los Angeles, donde la esperaban porque tiene que pagar una deuda con la sociedad: la encontraron manejando con la licencia suspendida, meses después de que había sido sorprendida mientras conducía en estado de ebriedad (y por lo que estaba con libertad condicional).

A pesar de que sus amigos y fans de todo el planeta firmaron un petitorio on line para que Arnold Schwarzenegger, en su papel de gobernador de California, la disculpara, Paris Hilton está en la cárcel.

Y así seguirá durante 19 días más: la condena total es de 23, si mantiene el buen comportamiento. Si no, se extenderá a 45 días, pero hasta ahora, según indicó el vocero policial Steve Whitemore, Hilton "nos ayudó con su conducta; fue colaboradora". En la cárcel, los guardias han sido advertidos de que serán despedidos si trasciende alguna foto o video sobre la estada de Hilton. Sólo su foto para su ficha carcelaria fue entregada de manera oficial a los medios.

De todas formas, tanta discreción no tiene mucho que ver con los planes de esta chica de 26 años, que incluyen un especial de televisión y la publicación de su diario tras las rejas cuando salga de allí.

En una celda de 3,3 metros por 2,4, en el ala con necesidades especiales, reservada para convictos que podrían ser atacados por otros internos (policías, funcionarios públicos, celebridades), Hilton vive y tiene libros sobre espiritualidad que compró en los últimos días. Además, usa pantalones y una remera naranja; dispone de dos literas, una mesa, un lavatorio, un inodoro y una diminuta ventana, y nada de cepillos: un peine y listo.

Recibe la comida en la celda (cereal, pan y jugo para el desayuno, por ejemplo) y puede salir de ésta por lo menos una hora diaria para ducharse, ver televisión, participar en actividades al aire libre o hablar por teléfono. No se permiten teléfonos celulares ni dispositivos como BlackBerrys, ni siquiera a los visitantes. En tanto, en el museo de cera Madame Tussauds de Nueva York, una estatua de Paris Hilton vestida de presidiaria estará parada, al lado de una alfombra roja, durante el tiempo que dure su condena.

Es como dijo a The Sunday Times Mark Young, profesor de la Universidad de Southern California, que está escribiendo un libro sobre el narcisismo de Hollywood: "Paris no tiene educación, talento ni belleza excepcionales, pero es lo suficientemente inteligente y astuta como para hacer un montón de plata de cualquier desastre".

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